El OCIOSO TRABAJA DOBLE ...

Te invitamos a explorar con sentido común muchos tópicos de interés social y, principalmente a recodar que es mejor hacer las cosas bien a hacerla dos veces. Por eso no sólo opines, hazte seguidor de este blog.


martes, 30 de marzo de 2010

La subvaloración, Juegos Odesur y Medallas...

Muchos emocionados hemos visto los partidos en los que ha participado nuestra selección de volleyball. Las chicas iban bien hasta que empezamos, como siempre, a aceptar derrotas con facilidad, dando crédito a otros como el equipo Brasilero, al que vemos superior...
Luego pasamos por la emoción de ver el partido contra Argentina... Buen juego que luego cayó al parecer o por preparación física, anímica, emocional o sabe Dios qué...
Y, luchando codo a codo, nos quedamos con la medalla de bronce en Volley, luego de vencer al equipo anfitrión, Colombia, quienes como ya hemos visto, a este nivel, nos podrían ganar en cualquier momento.
Hay trabajo pero ..., hay apoyo a este deporte y a otros que sí ayudan a que la autoestima de los jóvenes y niños Peruanos se eleve y genere réditos para el país y su triunfo ?
Pues la verdad es que esto ya lo hemos visto pues hace poco en las noticias se publicó cómo pasan los días sin dar apoyo adecuado y médico de confianza para la operación de la rodilla (meniscos), de una de las mejores jugadoras de nuestra seleccción de menores de Volley....
Es sencillamente increible cuando en estos casos, de operación de meniscos, se debe intervenir quirúrgicamente en pocas horas.
Curioso es que el football que no nos da lauro alguno, sí cuenta con este tipo de gestión de parte de los clubes o del IPD.
Pero, hemos comenzado a titular este artículo como subvaloración. Y, pues sí. Subvaloración hay ya que lo que se destaca es lo menor conseguido en juegos o competencias internacionales sin destacar ni siquiera transmitir imágenes breves de cómo se hicieron campeones y ganadores de medallas de oro nuestros deportistas de karate y otras artes marciales.
Felicidades al volley, Felicidades a las artes marciales, a esos jóvenes que se inclinan por el deporte en un país que no les brinda mucho apoyo.
Pero recordemos que lo que se hace mal, no se corrige con facilidad. El ocioso, siempre trabaja doble e infelizmente hay en Perú, muchos directivos que "trabajan" como el ocioso, apostando a lo fácil, a lo más rendidor y no trabajan por imagen, por mejoras y por contribuir al optimismo, al orgullo y al tezón por sacar adelante lo bueno que tenemos.
Tengo el orgullo de ser Peruano y soy feliz...!!! Lo digo yo. Cuántos más pueden ?

lunes, 8 de marzo de 2010

Terre......moto

Todos hemos hablado del terremoto ocurrido en Chile, el mismo que a su vez a remecido la tierra con pequeños temblores en América del Norte, también en Asia y que finalmente nos puso a todos los "pelos de punta" por un posible tsunami, ya sea en versión alerta o en versión amenaza pues para casi todos, sería lo mismo.

Es cierto que llevamos muy arraigadas nuestros rencores pero también hay que empezar a darnos cuenta de que debemos conscientizarnos en nuestras diferencias...
Talvez alguno de ustedes se percató de que nuestros vecinos del sur, nuestros hermanos en desgracia, cuentan con un equipo que hace frente a desastres o catástrofes que se activa al ocurrir éstos, tipo brigada; es decir, tienen un sólo vocero que es la presidenta o el presidente, cuentan con un centro de control y organización, no piden ayuda hasta que pasadas doce horas, han hecho una pre-evaluación de daños y necesidades y, por si fuera poco, concretan acciones conjuntas. Es sabido ya que también, producto de no querer alarmar a los ciudadanos chilenos, se cometieron omisiones o errores como el del no aviso de alerta de tsunami, que hubiera salvado centenares de vidas, pero pensemos sólo por un momento en el caos que tendríamos en Perú después de una catástrofe con medio Lima y medio Perú hablando y pidiendo prensa y pantallas de televisión...
Infortunadamente, ya lo sabemos, hablarían todos y desfilarían con críticas y pedidos sin medir qué se requiere, sin saber el alcance de los daños y peor aún, aprovechando la situación para, en muchos casos, propio beneficio.